Como dijimos antes, el problema de Mozilla es con las patentes. Mike Shaver, videpresidente de ingeniería de la organización, escribió en su blog:
“Mozilla decidió distinto, en parte porque no hay razones evidentes para que autoricemos el códec H.264 bajo términos que cubrirían a otros usuarios de nuestra tecnología, tales como distribuidores de Linux, o gente en proyectos afiliados como Wikimedia o la Participatory Culture Foundation. Incluso si debíamos pagar los $5.000.000 del coste anual de la autorización H.264 y no preocuparnos sobre el espectro de los impuestos en patentes para la distribución en Internet del contenido codificado, ni cuidar los contenidos y creadores de herramientas, creemos que en definitiva los proyectos no podrán avanzar”
Desde la comunidad open source, claro, dicen que el camino elegido por YouTube es incorrecto, ya que bien podría utlizar el códec Ogg/Theora que ofrece una calidad comparable al H.264 sin ningún costo. Incluso ya se armó una lista de petición para pedir a la gente de YouTube que utilice ese códec abierto.
La realidad es que hoy en día Google domina la Web y YouTube domina el espacio de los videos en la Web. Juntos parecen una fuerza dificil de doblegar y fácilmente podrán generar estándares cerrados que los usuarios deberán aceptar sin más para poder seguir aprovechando todo el contenido.
Es cierto que los videos en la Web nunca serán definitivamente abiertos ni gratuitos. Por algo existen tantos estándares, pues está el Real Network, Quicktime, Windows Media Video, DivX, XviD, Flash y vaya a saber cuántos sistemitas más que protegen la granja de quienes piensan hacer dinero con el contenido.
La pregunta que nos hacemos es si YouTube cambiará el códec o si obligará a sus usuarios a navegar por Chrome. ¿Qué opinan queridos lectores?






